De dónde salen los números y cómo verlos
SMART vive en el firmware del propio disco: cada operación completada, cada reintento de lectura y cada sector remapeado incrementa un contador interno. Windows casi no lo enseña: el HealthStatus de Configuración o Get-Disk solo dice OK/Advertencia/Error, que es una alarma de incendios, no un estetoscopio. La tabla completa la muestra un lector como CrystalDiskInfo, o PowerShell: Get-PhysicalDisk | Get-StorageReliabilityCounter saca desgaste, temperatura y contadores de errores sin instalar nada.
La trampa es que los ID de atributo no están estandarizados entre fabricantes. El ID 5, 0xC5 y 0xC6 significan una cosa en un WD, algo sutilmente distinto en un Seagate, y en muchos SSD los atributos clásicos de disco mecánico son puros ceros de relleno. NVMe esquiva el desastre con un estándar limpio: Percentage Used, Available Spare y Media Errors — tres números que significan exactamente lo que dicen.
- 05 — Reallocated Sectors Count: sectores reasignados a bloques de reserva
- C5 (197) — Current Pending Sectors: sectores inestables a la espera de veredicto
- C6 (198) — Uncorrectable Sectors: lecturas fallidas sin remedio
- C7 (199) — UltraDMA CRC Errors: problema de cable o controladora, no de disco moribundo
- NVMe — Percentage Used, Available Spare, registro Media and Error Information
Los valores raw mienten más de lo que aciertan
Cada fabricante empaqueta los raw a su manera: algunos guardan tasa, total acumulado y conteo de por vida en un solo número de 64 bits, así que un Seagate sanísimo muestra un Read Error Rate de ochenta millones que da miedo. Las columnas de valor normalizado y umbral existen justo por eso — pero también son disparadores conservadores que saltan cuando un dueño atento ya habría actuado. Una lectura aislada, en cualquier disco, no dice casi nada.
La tendencia es la única señal honesta. Un reallocated clavado en cuatro sectores durante tres años es una curiosidad; el mismo contador subiendo cada semana es una cuenta atrás, y conviene tomársela como tal. Por eso los lectores que guardan historia valen más que las fotos puntuales: lo importante es la pendiente, no el valor. Un sector pendiente tras un corte de luz suele ser basura que se autocura; cien que deslizan hacia no corregibles, no.
Qué hacer cuando los números se tuerzan
El orden de los pasos importa. Primero copia de seguridad, y solo después más pruebas: cada escaneo completo de un disco genuinamente agonizante es una pequeña apuesta con su vida restante. Luego descarta las causas baratas: los errores C7 suelen delatar un cable SATA flojo o de pacotilla, no una condena. Y revisa el registro de eventos junto al SMART, porque Windows anota fallos de disco y bloques dañados (eventos 7, 51 y 153) que corroboran los contadores.
Reallocations crecientes, sectores pendientes que nunca se limpian o un NVMe cuyo Available Spare cae por debajo del umbral significan lo mismo: a comprar reemplazo y a dejar de hacer pruebas de estrés. Un reallocated pequeño y estable en un HDD veterano no es sentencia de muerte: úsalo mientras la tendencia no se mueva, con copias al día. Vigilarlo una vez por semana sobra; el SMART no necesita que tú lo alimentes.
Preguntas y respuestas
¿Se pueden reparar los sectores reasignados de un disco duro?
No. El sector queda jubilado físicamente y sus datos se mudan a un bloque de reserva; eso es el disco reparándose a sí mismo. Lo que vigilas es el contador: estable, se vive; subiendo, a reemplazar.
¿Cómo veo la salud de mi SSD sin instalar nada?
Ejecuta Get-PhysicalDisk en PowerShell para un HealthStatus rápido, o wmic diskdrive get status en cmd. El desgaste y los bloques de reserva al detalle los da Get-StorageReliabilityCounter o CrystalDiskInfo.
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